jueves, 28 de enero de 2010

NACE EL ESTADO PLURINACIONAL. Bolivia y el desafío del socialismo comunitario

27/01/2010

1- NACE EL ESTADO PLURINACIONAL

Bolivia y el desafío del socialismo comunitario

Prensa De Frente en Bolivia - En el marco de un proceso de cambio estructural empujado por las luchas de los movimientos sociales, el pueblo boliviano asiste esperanzado a lo que sus principales referentes denominan “la transición del Estado Neoliberal al Estado Plurinacional”, con un modelo que tiene en el horizonte al socialismo comunitario.

Con el aplastante triunfo electoral del 6 de diciembre, el Movimiento al Socialismo encabezado por Evo Morales Ayma y Álvaro García Linera obtuvo una legitimidad que parece consolidar, en ese plano, el avance de los sectores históricamente postergados: pueblos originarios, campesinos, obreros, pequeños cuentapropistas. Un proceso iniciado en las insurrecciones de 2000 y 2003 por el agua y el gas y muchas otras movilizaciones que se articularon con la conformación y el desarrollo, por parte de los movimientos sociales, del Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos.

En 1999, con el 4%, el MAS – IPSP logró ubicar como diputado a Evo Morales, quien tres años más tarde fue expulsado del Parlamento por un acuerdo de los partidos conservadores, que lo acusaron de narcoterrorismo e incitar a la violencia. Tras esta circunstancia, y con sucesivas crisis sociales en las que se extendió el protagonismo popular, el instrumento electoral que mayoritariamente expresó estas luchas mostró un crecimiento vertiginoso: alcanzó el 20% en las presidenciales del 2002; el 54% para llevar a Evo a la presidencia en 2005 y el 64% para lograr la reelección en 2009. En el camino, su propuesta hacia la Asamblea Constituyente obtuvo un respaldo del 50% en julio de 2006; la permanencia de Evo en el gobierno fue ratificada con el 67% en el Referéndum Revocatorio de agosto de 2008 y el texto final de la nueva Constitución Política del Estado (CPE) fue aprobado con más del 61%, en el Referéndum Constitucional del 7 de febrero de 2009.

Hace pocos días el vicepresidente Álvaro García Linera explicaba en un canal de televisión el avance del MAS-IPSP entre 2005 y 2009, mostrando que si antes el país estaba prácticamente dividido entre Oriente, con predominio conservador, y Occidente, con mayoría masista, en estos momentos la hegemonía del proyecto encabezado por Evo ha alcanzado prácticamente a todo el país. Sólo en 9 municipios perdió el MAS el 6 de diciembre, y en varios de los departamentos históricamente opositores puede ganar en las elecciones del 4 de abril de este año, donde se elegirán gobernadores y alcaldes.

El vicepresidente es un cuadro político destacado, que en sus intervenciones acostumbra desarrollar en profundidad la teoría y práctica política en que se cimienta el proceso de transformación. En su discurso ante la Asamblea Legislativa del 22 de enero, historizó sobre las distintas etapas políticas e institucionales del país y detalló la transición entre el “Estado aparente”, controlado por una minoría, y un “Estado integral”, en el que hay correspondencia entre la sociedad civil y su representación política. En el caso de Bolivia, explicó, esto implica una mayoría indígena que se moviliza y construye alianzas con otros sectores, reivindicando su historia y su presente y construyendo hegemonía, “no como denominación, sino como la capacidad de liderar sectores, recogiendo sus demandas”.

El perfil del vicepresidente -un intelectual y militante que proviene de sectores medios- contrasta con el de su compañero presidente, complementándose al mismo tiempo en forma notable. Evo transmite el carisma y la fuerza de los líderes de masas. Sustentada en su historia personal y en el avance en organización y articulación de los movimientos sociales, su popularidad es, en realidad, la reivindicación de quinientos años de sometimiento y, por lo tanto, la expectativa y la confianza en un futuro mejor para muchos. Basta hablar con los sectores populares en la calle, en una actividad cotidiana –sea una vendedora de banderas, un taxista, una cocinera del mercado, un campesino, un minero- para darse cuenta que, en una amplia mayoría, esperan que el gobierno garantice posibilidades económicas y un buen vivir. Al mismo tiempo, se destaca la recuperación de la dignidad. Como comenta Eduardo, un taxista de La Paz de unos treinta años: “La gente ya no se deja, la gente se rebela ahora”. También es generalizado el orgullo por haber llevado al gobierno a su presidente indígena. “Antes había mucho racismo, estamos orgullosos de nuestra lucha y nuestro presidente”, explica emocionada una señora en el centro de Tiwanaku, mientras culmina la celebración ancestral de los pueblos originarios.

En este contexto, la toma de posesión el 21 de enero en Tiwanaku, la asunción formal de Evo y Alvaro el 22 de enero en el Parlamento y el comienzo de las sesiones de la Asamblea Legislativa Plurinacional, donde el MAS tendrá mayoría de dos tercios, implican para los movimientos sociales un paso más en la construcción de “un socialismo comunitario”. Integrando plurinacionalmente el Estado y apuntando a sintetizar un proyecto respaldado en un bloque histórico de las mayorías populares, con el que se aspira a rescatar las raíces históricas, para proyectar el futuro sobre nuevas bases. Con planes de educación, salud y asistencia social para todas,todos y en la expectativa de un desarrollo industrial y una gestión pública de los bienes naturales que esté al servicio del conjunto y proteja la Madre Tierra. Un proceso no exento de contradicciones, que instala la preocupación, entre otros interrogantes importantes, de hasta qué punto el “gran salto industrial” que propone Evo puede conjugarse con el buen vivir y el socialismo construido desde la lógica ancestral, comunitaria, de los pueblos indios. O en qué medida los movimientos sociales pueden seguir manteniendo su poder instituyente sin diluirse en una lógica de subordinación a la tecnocracia estatal, ayudando efectivamente a profundizar las transformaciones.

En síntesis, un camino que se desarrolla contradictoriamente y tiene un recorrido abierto, sostenido en la conciencia del pueblo boliviano y en la lucha de los movimientos sociales. Que no se limita a una pelea local, porque apunta a confrontar con “el problema, la amenaza, la agresión que viene del capitalismo”, de acuerdo a palabras del presidente en momentos de asumir. Porque la lucha y los puestos de gobierno, según anuncia, “están para empezar a cambiar Bolivia y para empezar a cambiar el mundo. Si no cambiamos Bolivia, no cambiaremos el mundo. Si no cambiamos el mundo, no cambiaremos Bolivia”. Momentos históricos de una construcción que, tensionada por desafíos y limitaciones y aún con un largo trecho por transitar, tuvo alrededor del 21 y 22 de enero un gran punto de encuentro y de festejo.



Más información >> Informe especial Bolivia, enero 2010:

1- NACE EL ESTADO PLURINACIONAL/ Bolivia y el desafío del socialismo comunitario

2- EVO TOMA POSESIÓN ANTE PUEBLOS ORIGINARIOS/ Ceremonia ancestral en Tiwanaku (con audios)

3- ASUNCIÓN EN LA ASAMBLEA LEGISLATIVA/ “Del Estado aparente a la construcción del Estado integral”

4- CHÁVEZ, CORREA, EVO Y EL VICE CUBANO RAMIRO VALDES/ Fiesta popular y líderes del ALBA en el Hernando Siles (con audios)

5- ENTREVISTA CON RAFAEL ALEGRÍA, DE VÍA CAMPESINA/ “En tres años, la alternativa del pueblo es el poder del Estado” (con audio)

6- IMPULSANDO LA FORMACIÓN Y LA PARTICIPACIÓN POPULAR/ Red Tinku: Profundizar el cambio desde Abajo

FOTOGALERÍA/ Un pueblo celebrando el Estado plurinacional